Los festivales I Love Reggaeton y Love the 90’s cambian de ubicación en València y se celebrarán finalmente en el estadio Ciutat de València los días 29 y 30 de mayo, respectivamente.
El traslado se produce tras una sentencia judicial que limita el ruido en la Ciutat de les Arts i les Ciències, recinto donde estaban previstos inicialmente ambos eventos.
Cambio obligado por la normativa de ruido
La resolución judicial obliga al Ayuntamiento a aplicar medidas para evitar molestias a los vecinos, lo que ha provocado la reubicación de varios espectáculos musicales en la ciudad.
Ante esta situación, la organización ha optado por trasladar los festivales a un recinto con mayor capacidad y preparado para eventos de gran formato.
Nuevo formato: un solo escenario y cambios en el cartel
El cambio de espacio también implica modificaciones en el formato:
- Los conciertos se concentrarán en un único escenario principal
- En Love the 90’s, algunos DJ previstos no participarán por ajustes de programación
- I Love Reggaeton mantiene, en principio, su cartel original
La organización ha asegurado que el nuevo recinto ofrece buenas condiciones de visibilidad, sonido y servicios para el público.
Cómo será la distribución del público
El acceso al recinto también cambia:
- Las primeras 9.000 entradas generales tendrán acceso a pista
- El resto del público será ubicado en gradas con asiento numerado
Todos los asistentes recibirán una nueva entrada por correo electrónico con la información actualizada.
Posibilidad de devolución de entradas
Aquellas personas que no estén conformes con el cambio podrán solicitar la devolución del importe entre el 6 y el 20 de mayo.
Más eventos afectados en València
Este traslado no es un caso aislado. Otros conciertos también han tenido que cambiar de ubicación por la misma sentencia.
Uno de los primeros fue el de Jean-Michel Jarre, que se celebrará finalmente en la Marina Norte, manteniendo su fecha prevista.
Clave
València empieza a redefinir el mapa de los grandes eventos musicales tras la limitación del ruido en la Ciutat de les Arts, obligando a buscar nuevos espacios y adaptando el formato de los festivales.
