Una beca municipal impulsará el estudio de estos antiguos símbolos que aún sobreviven entre calles, carreteras y pedanías
Están ahí desde hace décadas, e incluso siglos, pero la mayoría de los valencianos pasan junto a ellas sin reparar en su historia. Algunas aparecen en rotondas, otras permanecen ocultas entre el tráfico o integradas en el paisaje urbano. Son las antiguas cruces de término, unos elementos patrimoniales que durante generaciones señalaron los accesos y los límites de la ciudad.
Ahora Valencia quiere recuperar su memoria.
El Ayuntamiento ha convocado una nueva edición de la Beca de Arqueología José Llorca para financiar una investigación destinada a localizar, catalogar y documentar estas piezas históricas repartidas por la capital y sus pedanías.
Guardianas de los antiguos caminos
Mucho antes de que existieran las actuales carreteras y grandes avenidas, las cruces de término servían para señalar la entrada al municipio y recordar la protección religiosa sobre quienes llegaban o abandonaban la ciudad.
Con el paso de los siglos, Valencia creció a su alrededor y muchas quedaron absorbidas por el desarrollo urbano, perdiendo parte del protagonismo que tuvieron en otras épocas.
Sin embargo, siguen formando parte de la identidad histórica valenciana.
Un inventario para descubrir su estado actual
El proyecto permitirá conocer cuántas cruces de término se conservan actualmente, dónde se encuentran exactamente y cuál es su estado de conservación.
La investigación también analizará sus características artísticas, dimensiones, elementos arquitectónicos y evolución histórica, creando una documentación exhaustiva que servirá para su protección futura.
Tecnología al servicio del patrimonio
Uno de los aspectos más innovadores del estudio será la incorporación de las cruces al Sistema de Información Geográfica municipal.
Cada una de ellas será georreferenciada para crear un mapa digital que facilite su localización, consulta y conservación, permitiendo además acercar este patrimonio a investigadores y ciudadanos.
Una oportunidad para redescubrir Valencia
La beca está dotada con 8.000 euros y permanecerá abierta hasta el 29 de junio para historiadores, arqueólogos y especialistas en patrimonio cultural.
Más allá de la investigación académica, el proyecto busca que los valencianos vuelvan a fijarse en unos elementos que llevan siglos observando la transformación de la ciudad y que todavía guardan parte de la historia de sus antiguos caminos, fronteras y tradiciones.
