La secuencia quedó grabada por las cámaras de seguridad y terminó convirtiéndose en la prueba clave del caso. Un empresario de Puçol consiguió escapar de un intento de asesinato cuando dos sicarios, que lo habían seguido durante meses, trataron de ejecutarlo a las puertas de su lugar de trabajo. Ahora, ambos han aceptado una condena de seis años y medio de prisión.
El juicio, celebrado en la Audiencia Provincial de Valencia, ha puesto fin a una investigación que comenzó tras el ataque ocurrido en diciembre de 2022 y que todavía mantiene un gran interrogante: quién ordenó el crimen.
Dos disparos a la cabeza y una huida que le salvó la vida
La víctima llevaba varios meses bajo vigilancia. En la madrugada del 16 de diciembre de 2022 salió de su domicilio de Puçol para acudir a trabajar, sin saber que dos hombres lo seguían en motocicleta.
Cuando llegó a la empresa y abrió la puerta del vehículo, uno de los atacantes disparó directamente contra su cabeza desde apenas unos metros de distancia.
El empresario logró esquivar el primer disparo. El segundo también falló y aprovechó esos segundos decisivos para arrancar el coche y escapar del lugar, salvando la vida.
Las imágenes fueron decisivas en el juicio
Las grabaciones de las cámaras de seguridad permitieron reconstruir con precisión el ataque y acreditaron la participación de los acusados.
Durante la vista oral, los dos sicarios, de origen colombiano, reconocieron los hechos y aceptaron una condena de seis años y seis meses de prisión, lo que evitó la celebración completa del juicio.
Un encargo de 30.000 euros del que solo cobraron la mitad
La investigación sostiene que los autores materiales iban a recibir 30.000 euros por acabar con la vida del empresario.
Antes del atentado ya habían cobrado 15.000 euros como adelanto, aunque nunca llegaron a completar el trabajo.
La Fiscalía también acusaba a otros implicados por delitos relacionados con tentativa de asesinato, pertenencia a grupo criminal, tenencia ilícita de armas y encubrimiento.
El gran misterio sigue sin resolverse
Pese a la condena de los autores materiales, la investigación no ha conseguido identificar a la persona o personas que encargaron el asesinato.
De hecho, la Guardia Civil decidió acelerar la operación al sospechar que los implicados preparaban un segundo intento para acabar con la vida del empresario, una circunstancia que precipitó las detenciones y evitó un nuevo ataque.
