Un equipo de investigadores de la Universidad de Alicante y la Universidad de Zaragoza ha realizado uno de los hallazgos arqueológicos más importantes de los últimos años en la provincia de Valencia. La última campaña de excavaciones en la Cova Dones, situada en el municipio de Millares, ha permitido documentar al menos 120 inscripciones latinas de época romana, convirtiendo este enclave en la cueva-santuario con mayor número de textos conocidos de todo el Imperio romano.

Un santuario oculto a más de 200 metros de profundidad
El espacio ritual se encuentra a más de 200 metros del acceso a la cueva, en una sala de reducidas dimensiones donde los arqueólogos ya habían localizado en campañas anteriores una quincena de inscripciones y una moneda del emperador Claudio depositada como ofrenda.
Las excavaciones realizadas durante los meses de mayo y junio de 2026 han multiplicado los hallazgos. Además de las nuevas inscripciones, han aparecido anillos, una pulsera, cerámicas, fusayolas —relacionadas con el trabajo textil— y otros objetos votivos que ayudan a reconstruir las ceremonias que allí se celebraban hace casi dos mil años.
Un culto dedicado a una misteriosa diosa
Uno de los aspectos más sorprendentes del descubrimiento es que varias de las inscripciones hacen referencia a una divinidad femenina desconocida hasta ahora.
Los investigadores han identificado cinco inscripciones votivas en las que aparece la palabra «Domina» («La Señora»), junto al nombre «Malaci», una advocación inédita que podría corresponder a una diosa relacionada con el agua.
Los especialistas continúan estudiando el significado exacto de estas inscripciones, aunque consideran que demuestran la existencia de un culto perfectamente organizado y dedicado a una deidad concreta, algo muy poco habitual en este tipo de santuarios.
Las mujeres fueron las protagonistas del santuario
El estudio preliminar de los textos ha permitido identificar varios nombres femeninos, lo que lleva a los arqueólogos a pensar que Cova Dones fue un santuario frecuentado principalmente por mujeres.
Las numerosas fusayolas recuperadas, herramientas relacionadas con el hilado y tradicionalmente asociadas al ámbito femenino en la Antigüedad, refuerzan esta hipótesis.
Los investigadores consideran que este hallazgo ofrece una oportunidad excepcional para comprender el papel de la mujer en la religión romana, ya que en la mayoría de los santuarios conocidos las evidencias femeninas son mucho más escasas.
Entre los siglos I y II después de Cristo
La mayor parte de las inscripciones documentadas se datan entre los siglos I y II d.C., cuando el santuario se encontraba plenamente activo.
El hecho de que todos los textos aparezcan concentrados en una misma sala, lejos de la entrada de la cavidad, indica que no se trataba de visitas aisladas, sino de un espacio religioso perfectamente delimitado y utilizado durante generaciones.
Un yacimiento excepcional a nivel mundial
Cova Dones ya era conocida por albergar uno de los conjuntos de arte rupestre paleolítico más importantes del este de la Península Ibérica, con representaciones de más de 24.000 años de antigüedad.
En campañas posteriores también se descubrieron evidencias de transformaciones humanas de estalagmitas durante la Prehistoria, situando la cavidad entre los yacimientos subterráneos más relevantes del mundo.
Ahora, con las 120 inscripciones latinas, el enclave añade un nuevo récord a su extraordinario patrimonio arqueológico y se consolida como uno de los yacimientos más importantes para estudiar la continuidad del uso ritual de una misma cueva durante miles de años.
Un descubrimiento que reescribe parte de la historia romana
Los responsables del proyecto DONARQ destacan que cada campaña arqueológica en Cova Dones aporta información completamente nueva sobre la utilización de este espacio a lo largo de milenios.
El hallazgo de un santuario donde las mujeres desempeñaban un papel central y rendían culto a una divinidad prácticamente desconocida abre una nueva línea de investigación sobre la religiosidad en la Hispania romana y convierte a esta cueva valenciana en una referencia internacional para la arqueología.
