La Plaza de la Virgen se queda pequeña para acoger el acto central de la infancia valenciana. La Fallera Mayor Infantil, Marta Mercader Roig, protagoniza una emotiva ofrenda ante la patrona.
Valencia ha vivido hoy uno de los amaneceres más especiales de su calendario festivo. La tradicional Missa d’Infants, celebrada en el corazón de la ciudad, ha vuelto a congregar a miles de fieles y familias en una Plaza de la Virgen que presentaba un lleno absoluto desde las primeras horas de la mañana. El acto, eje central de la festividad de la Virgen de los Desamparados, ha destacado por su carácter entrañable y la masiva participación de las nuevas generaciones.
La ceremonia ha estado presidida por el arzobispo de Valencia, Enrique Benavent, quien ha dirigido unas palabras de aliento y fe a los asistentes en una mañana donde el fervor popular hacia la «Geperudeta» ha sido el protagonista absoluto.
Protagonismo para Marta Mercader Roig y la infancia
El momento de mayor carga simbólica ha tenido lugar con la intervención de la Fallera Mayor Infantil de Valencia, Marta Mercader Roig. Acompañada por su Corte de Honor, la joven representante ha realizado una sentida ofrenda floral en nombre de todos los niños y niñas de la ciudad, un gesto que ha arrancado los aplausos de una plaza entregada.


















































La esencia de esta misa, que se celebra cada segundo domingo de mayo, reside precisamente en ese vínculo generacional. Familias enteras, representantes de las diversas comisiones falleras y autoridades municipales han compartido un espacio de devoción marcado por el respeto y la emoción contenida.
Un cierre marcado por los himnos
Como es tradición, la parte final del acto ha elevado la intensidad emocional de la jornada. El auditorio al aire libre ha vibrado con la interpretación del Himno de la Coronación, seguido por el Himno de la Comunitat Valenciana y el Himno Nacional. El sonido de las miles de voces entonando al unísono ha puesto el broche de oro a una celebración que reafirma, un año más, la devoción incondicional de Valencia por su patrona.
