Después de años reclamando una solución, los quioscos situados en la vía pública de Valencia comienzan a ver un cambio que puede marcar el futuro del sector. El Ayuntamiento ha iniciado el proceso para sustituir las actuales autorizaciones por concesiones demaniales, una fórmula que permitirá a los titulares trabajar con mayor estabilidad y seguridad jurídica.
La medida afectará inicialmente a 56 quioscos que actualmente permanecen abiertos y supone el primer paso para regularizar una actividad que llevaba años funcionando con un sistema considerado provisional.
Concesiones de hasta 40 años
El consistorio ha abierto un plazo de quince días previo a la revocación de las autorizaciones actuales. Posteriormente, los negocios pasarán a contar con concesiones de 20 años, prorrogables por otros 20, lo que permitirá a los propietarios afrontar inversiones con mucha mayor tranquilidad.
Desde la Asociación de Quiosqueros consideran que este cambio supone un antes y un después para el sector y destacan que Valencia será una de las primeras ciudades españolas en implantar este modelo de forma generalizada.
El siguiente objetivo: recuperar 21 quioscos cerrados
Una vez concluya la regularización de los establecimientos abiertos, el Ayuntamiento prevé sacar a concurso los 21 quioscos que permanecen cerrados desde hace años.
En este caso no habrá adjudicación directa, sino un procedimiento público para que nuevos emprendedores puedan optar a su explotación.
La asociación asegura que ya existe una bolsa de personas interesadas en abrir estos establecimientos y acompañará a los futuros licitadores durante la tramitación administrativa.
Más estabilidad para un sector histórico
Hasta ahora, muchos quiosqueros trabajaban mediante autorizaciones administrativas que, aunque seguían vigentes, no ofrecían la seguridad necesaria para realizar inversiones o planificar el negocio a largo plazo.
Con el nuevo sistema, los profesionales esperan modernizar sus establecimientos y garantizar su continuidad durante las próximas décadas.
Una nueva etapa para los quioscos valencianos
La reforma busca poner fin a una situación que el propio sector calificaba de precaria y sentar las bases para revitalizar unos negocios que forman parte del paisaje urbano de Valencia.
Si el calendario previsto se cumple, la ciudad iniciará una nueva etapa para sus quioscos, combinando la estabilidad de los establecimientos actuales con la recuperación de otros muchos que llevan años bajando la persiana.
