El río que marcó la vida de toda una ciudad
Hoy resulta difícil imaginarlo. Miles de personas pasean cada día entre árboles, puentes históricos, pistas deportivas y zonas verdes en los Jardines del Turia, uno de los espacios urbanos más emblemáticos de Valencia. Sin embargo, durante décadas, ese enorme corredor verde fue un río lleno de vida, trabajo, pobreza, animales, cultivos y barrios improvisados.
Antes de convertirse en el gran pulmón verde de la ciudad, el antiguo cauce del Turia formaba parte esencial de la vida cotidiana valenciana. Era mucho más que un río. Era un lugar donde se trabajaba, se cultivaba, se sobrevivía y también se convivía.

La exposición “Antes del jardín”, organizada por L’Etno, recupera precisamente esa memoria colectiva olvidada que todavía permanece viva en fotografías históricas, documentos y testimonios de quienes conocieron aquel paisaje desaparecido.
Una Valencia que miraba al río
Históricamente se ha dicho que Valencia vivía de espaldas al mar. Pero muchos historiadores sostienen que, en realidad, la ciudad vivía de cara al Turia.
El río marcaba el ritmo urbano. A su alrededor crecían barrios, oficios y formas de vida muy ligadas al agua. El antiguo cauce era utilizado diariamente por cientos de personas y se convirtió en un espacio fundamental para la economía popular de la ciudad.
Todo cambió tras las devastadoras riadas de mediados del siglo XX, especialmente la gran riada de 1957, que causó una auténtica tragedia en Valencia. A partir de entonces, el régimen franquista impulsó el conocido Plan Sur, una gigantesca obra hidráulica destinada a desviar el río fuera del casco urbano para evitar nuevas inundaciones.
Aquella decisión transformó completamente la ciudad.
El río como hogar de miles de personas

Uno de los aspectos más impactantes que recupera la exposición es la existencia de infraviviendas en el propio cauce del Turia.
Durante la posguerra, Valencia recibió una importante llegada de población procedente de otras zonas de España. Muchas familias emigradas, sin recursos y sin acceso a vivienda, encontraron en el río un lugar donde levantar barracas y pequeños refugios improvisados.
A pesar del peligro constante de las crecidas, miles de personas desarrollaron allí su vida cotidiana.
El cauce se convirtió en un enorme espacio marginal donde convivían pobreza, necesidad y supervivencia. Algunas familias pasaron años viviendo junto al río, utilizando sus recursos para salir adelante.
Las imágenes históricas muestran un paisaje muy distinto al actual: chozas humildes, caminos de tierra, animales pastando y pequeños cultivos ocupando parte del lecho fluvial.
Cultivos, graveras y ganado en pleno centro de Valencia
El Turia también era un espacio económico fundamental para muchas familias.
En distintas zonas del cauce se cultivaban patatas, cebollas, boniatos y otros productos agrícolas aprovechando la humedad y la fertilidad del terreno. El agua era esencial para numerosas tareas domésticas y agrícolas.
Además, durante décadas fue habitual la extracción de gravas y arena destinadas a la construcción. Muchos trabajadores acudían diariamente al río para obtener materiales utilizados posteriormente en morteros y obras urbanas.
El pastoreo también formó parte del paisaje habitual del antiguo cauce hasta finales de los años setenta. No era extraño ver rebaños atravesando algunas zonas del río dentro de la propia ciudad.
Aquella imagen rural y popular desapareció progresivamente conforme Valencia comenzó a expandirse urbanísticamente.
Deportes, ocio y vida social junto al Turia
El río no solo era trabajo y supervivencia. También fue un importante espacio social.

En verano, muchas familias acudían al cauce para pasar el día, jugar o refrescarse. Algunas fotografías históricas muestran actividades deportivas como el piragüismo ya en la década de los sesenta.
El Turia era utilizado por vecinos de toda Valencia como un lugar de encuentro y convivencia. Allí se organizaban juegos infantiles, reuniones y actividades populares mucho antes de que existiera el actual jardín.
El río formaba parte del paisaje emocional de varias generaciones de valencianos.
El proyecto que pudo cambiar Valencia para siempre
Tras el desvío del Turia surgió una gran pregunta: ¿qué hacer con el enorme cauce vacío que atravesaba la ciudad?

Durante los años sesenta y setenta surgieron proyectos urbanísticos muy distintos. Algunos defendían convertir el antiguo río en una gran autopista que conectara el puerto con el aeropuerto.
Aquella idea habría cambiado radicalmente Valencia.
Sin embargo, la presión vecinal y las movilizaciones ciudadanas fueron decisivas para evitarlo. El famoso lema “El llit del Túria és nostre i el volem verd” terminó convirtiéndose en uno de los grandes símbolos del movimiento ciudadano valenciano.
Finalmente, el Ayuntamiento apostó por transformar el cauce en un enorme espacio verde.
El nacimiento de los Jardines del Turia
A partir de 1982 comenzó la urbanización progresiva del Jardín del Turia.
Con el paso de las décadas, el antiguo río se transformó en uno de los parques urbanos más largos de Europa, con cerca de diez kilómetros de longitud atravesando Valencia.
Hoy alberga instalaciones deportivas, zonas infantiles, puentes históricos, museos, espacios culturales y lugares tan emblemáticos como el Palau de la Música, la Ciudad de las Artes y las Ciencias o el Parque Gulliver.
Lo que antes fue un espacio de pobreza, trabajo y supervivencia acabó convirtiéndose en uno de los grandes símbolos modernos de Valencia.
La memoria de un paisaje desaparecido
La exposición “Antes del jardín” no solo muestra fotografías antiguas. También invita a reflexionar sobre cómo las ciudades cambian y cómo determinados espacios desaparecen de la memoria colectiva.
Muchos valencianos jóvenes desconocen que bajo el actual jardín existió durante siglos un río lleno de vida humana.
Un lugar donde miles de personas encontraron refugio, trabajo y esperanza.
El antiguo cauce del Turia fue durante décadas un mundo propio dentro de Valencia. Un paisaje desaparecido que todavía sigue muy presente en la memoria de quienes lo vivieron.
Fuentes
- L’Etno Museu Valencià d’Etnologia
- Archivo de la Catedral de Valencia
- Fondo fotográfico Luis Vidal
- Fondo José Penalba
- Fondo Luis B. Lluch
- Documentación histórica sobre el Plan Sur y el desvío del Turia
