Pocas obras impresas en Valencia provocan hoy tanta fascinación como el Iugum Ferreum Luciferi, un extraño tratado de exorcismos publicado en 1676 que prometía combatir posesiones demoníacas, maleficios, infestaciones de demonios, enfermedades atribuidas a la brujería e incluso proteger animales y viviendas de las fuerzas del Mal.
Su propio título ya parece sacado de una novela de terror:
«Iugum Ferreum Luciferi seu Exorcismi Terribiles»
Traducido libremente:
«El yugo de hierro de Lucifer o exorcismos terribles».
Y no era una obra cualquiera.
Estamos ante uno de los libros de demonología práctica más raros impresos en la Valencia del siglo XVII.

Un libro nacido en una época obsesionada con el Diablo
Para entender esta obra hay que viajar a la Europa barroca.
El siglo XVII fue probablemente la edad de oro del miedo al demonio. Las guerras de religión, las epidemias, las malas cosechas, las enfermedades mentales y los fenómenos naturales extraños eran interpretados frecuentemente como manifestaciones de fuerzas sobrenaturales. En ese contexto crecieron enormemente los relatos de posesiones demoníacas y los rituales de exorcismo.
La Iglesia Católica, inmersa en la Contrarreforma, reforzó la lucha contra aquello que consideraba obra de Satanás.
Fue entonces cuando apareció en Valencia el franciscano Diego Gómez Lodosa, predicador evangelista y autor de esta singular obra.

¿Qué era exactamente el Iugum Ferreum Luciferi?
El libro se presenta como un manual para combatir:
- Espíritus malignos que poseían personas.
- Hechicerías y maleficios.
- Apariciones demoníacas.
- Infestaciones de casas.
- Enfermedades atribuidas a la acción del demonio.
- Supuestos embrujamientos de animales.
La obra está dividida en tres grandes partes.
La primera desarrolla la doctrina y explica cómo debe actuar un exorcista.
La segunda reúne decenas de exorcismos diferentes.
La tercera incorpora bendiciones, remedios espirituales y fórmulas para combatir numerosos males considerados sobrenaturales.
No se trataba de una lectura para curiosos.
Era un auténtico manual de trabajo para sacerdotes.
El primer manual impreso de autoexorcismo
Aquí aparece uno de los aspectos más sorprendentes del libro.
Especialistas que han estudiado la obra consideran que contiene la primera guía impresa conocida para practicar una forma de autoexorcismo.
La sección estaba dirigida especialmente a:
- Personas sin formación.
- Mujeres.
- Fieles que no tenían acceso inmediato a un sacerdote.
Gómez Lodosa recomendaba que, antes de recurrir a estas fórmulas, el afectado buscara ayuda médica y después acudiera a un sacerdote de confianza.
Incluso advertía contra falsos exorcistas que aprovechaban la desesperación de la gente para obtener dinero.
Resulta llamativo que en una época tan supersticiosa el autor insistiera en consultar primero a un médico.
Enfermedades atribuidas al demonio
Al examinar las páginas conservadas aparecen capítulos dedicados a lo que hoy llamaríamos patologías físicas o psicológicas.
Se pueden leer encabezamientos como:
- «De quibusdam maleficiorum morbis»
- «Sobre ciertas enfermedades causadas por maleficios»
o
- «Exorcismus contra varias enfermedades»
En la mentalidad del siglo XVII muchas dolencias no tenían explicación científica.
La epilepsia, las alucinaciones, algunos trastornos mentales, los ataques nerviosos o ciertas enfermedades repentinas podían interpretarse como signos de intervención demoníaca.
El exorcismo actuaba entonces como una especie de medicina espiritual.
Exorcismos para animales
Uno de los apartados más extraños es el dedicado a animales afectados por supuestos maleficios.
En una de las páginas aparece:
Exorcismus IX circa quaevis animalia per maleficia infestata
Es decir:
Exorcismo para animales infestados por maleficios.
Esto refleja perfectamente la mentalidad rural de la época.
Si una vaca dejaba de producir leche, si morían animales de forma repentina o si una plaga arrasaba los cultivos, muchos campesinos creían estar ante la acción de brujas o demonios.
El libro ofrecía fórmulas rituales para combatir esos supuestos ataques sobrenaturales.
Contra tormentas, plagas y fenómenos extraños
La propia portada indica que el manual no estaba pensado únicamente para personas poseídas.
También se utilizaba contra:
- Tempestades.
- Rayos.
- Granizadas.
- Gusanos y plagas.
- Animales considerados dañinos.
- Fenómenos extraordinarios que afectaban cosechas y viviendas.
En el siglo XVII no existía una frontera clara entre religión, medicina popular y protección contra desastres naturales.
Todo podía formar parte de una misma lucha espiritual.
El impresionante grabado de la Inmaculada
Uno de los elementos más bellos del ejemplar es la lámina grabada que acompaña la obra.
Representa a la Virgen Inmaculada triunfando sobre las fuerzas del mal mientras un religioso somete a un demonio.
La iconografía encaja perfectamente con el espíritu de la Contrarreforma católica.
La Virgen aparece como vencedora de Satanás y protectora frente a las posesiones demoníacas.
Ese grabado, además, ayuda a confirmar la autenticidad y relevancia histórica de la edición valenciana.
¿Fue un libro prohibido?
No exactamente.
Sin embargo, durante los siglos XVI y XVII muchos manuales de exorcismos terminaron siendo vigilados o incluidos en índices de libros prohibidos porque podían favorecer prácticas consideradas supersticiosas o alejadas del control eclesiástico.
La Iglesia temía especialmente a los llamados «exorcistas independientes», personas que realizaban rituales sin autorización y que mezclaban religión, magia y superstición.
Precisamente por eso Gómez Lodosa insiste repetidamente en que los rituales deben realizarse bajo autoridad religiosa legítima.
Un ejemplar extremadamente raro
La obra es hoy una rareza bibliográfica.
Se conservan ejemplares en instituciones patrimoniales españolas y aparece catalogada en bibliotecas históricas especializadas.
Los ejemplares completos son muy escasos.
El que has encontrado presenta:
- Falta de las cinco últimas hojas.
- Deterioros por humedad.
- Galerías de insectos.
- Pérdidas en la portada.
- Encuadernación posterior.
Aun así, conserva la mayor parte de su enorme interés histórico.
Mucho más que un libro de exorcismos
El Iugum Ferreum Luciferi no es simplemente un manual religioso.
Es una ventana abierta a la mentalidad de la Valencia barroca.
Sus páginas muestran un mundo donde:
- Los demonios parecían actuar a diario.
- Las enfermedades podían ser obra del Maligno.
- Las tormentas eran castigos sobrenaturales.
- Los animales podían ser embrujados.
- Los sacerdotes luchaban contra fuerzas invisibles.
Y, sobre todo, revelan cómo los valencianos del siglo XVII intentaban explicar aquello que todavía no podían comprender.
Tres siglos y medio después, este libro sigue siendo uno de los testimonios más inquietantes, fascinantes y misteriosos de la historia editorial valenciana.
Fuentes
- Biblioteca del Patrimonio Bibliográfico Madrileño. Iugum Ferreum Luciferi (1676).
- Christie’s. Estudio bibliográfico sobre la edición de 1676.
- Hilaire Kallendorf, investigaciones sobre el autoexorcismo en la obra de Gómez Lodosa.
- UNED. Estudios sobre exorcismos y respuestas religiosas en la Edad Moderna.
- Frederick Young, historia del exorcismo cristiano.
