Europol había advertido cuatro días antes del aumento de asaltos violentos contra piezas de oro y objetos de gran valor, pero la Generalitat asegura que no recibió la comunicación del Ministerio hasta el día posterior al robo
La cronología de las comunicaciones sobre el riesgo creciente de robos en museos europeos abre un nuevo frente tras el espectacular saqueo del Tesoro de Villena. La alerta elaborada por Europol había sido publicada el lunes 24 de agosto, pero el Museu de Villena (MUVI) no recibió la información hasta el viernes 28, cuando el robo ya se había producido.
Según la información facilitada por la Generalitat, el Ministerio de Cultura convocó a las comunidades autónomas el viernes 28 de agosto a las 13:00 horas para trasladarles la advertencia europea. Fue entonces, sostiene el Gobierno valenciano, cuando tuvo conocimiento del aviso y comenzó a distribuirlo entre los museos de la Comunitat Valenciana.
El problema es que para entonces ya era demasiado tarde para el Tesoro de Villena.
Europol había lanzado la alerta cuatro días antes
Europol publicó su advertencia el 24 de agosto ante el cambio detectado en los robos contra instituciones culturales europeas. El organismo policial alertaba de métodos cada vez más agresivos, con un mayor empleo de la fuerza y la posibilidad de que detrás de algunos golpes estuvieran actuando nuevas redes criminales.
La advertencia encaja especialmente con una de las características del robo cometido en Villena: la búsqueda de objetos con un elevado valor material.
Europol señala que los delincuentes están dirigiendo cada vez más sus objetivos hacia metales preciosos, piedras preciosas y bienes culturales de elevado valor. El oro resulta especialmente atractivo porque puede fundirse, mientras que determinadas piedras pueden introducirse posteriormente en mercados ilícitos.
La alerta también apunta a una transformación en el perfil de los autores. Algunos delincuentes pueden ser reclutados específicamente para ejecutar un determinado golpe, incluso mediante redes sociales, proceder de otros ámbitos criminales y estar dispuestos a utilizar métodos violentos.
El robo se produjo antes de que Villena recibiera el aviso
El asalto al Tesoro de Villena tuvo lugar durante la madrugada del jueves 27 de agosto.
Varias personas llegaron al museo utilizando varios vehículos y ejecutaron el robo con enorme rapidez. Los asaltantes necesitaron aproximadamente cuatro minutos para hacerse con buena parte de uno de los conjuntos de orfebrería más importantes de la Edad del Bronce.
Para acceder a las piezas llegaron a destrozar el vidrio blindado de 20 milímetros que protegía el tesoro.
La advertencia europea, sin embargo, no llegó al museo hasta el día siguiente.
Según el registro de correos citado por À Punt, el Servicio de Museos de la Generalitat remitió al MUVI tres mensajes entre las 14:00 y las 14:05 horas del viernes 28 de agosto, todos ellos con el asunto «Información Europol».
Por tanto, existe una diferencia importante entre dos momentos: Europol hizo pública su advertencia el lunes 24, pero la Generalitat sostiene que no tuvo conocimiento de ella a través del Ministerio hasta el viernes 28, después de consumarse el robo.
El PP pone el foco en la cadena de comunicación
La cronología ha entrado también en el debate político.
El PP de la Comunitat Valenciana sostiene que la Generalitat no podía comunicar previamente una alerta que, según su versión, todavía no había recibido oficialmente. El síndic popular en Les Corts, Nando Pastor, ha señalado al Ministerio y ha recordado que la reunión con las autonomías se produjo cuando el Tesoro ya había sido sustraído.
Al mismo tiempo, los populares reclaman aclarar las condiciones de seguridad existentes en el MUVI.
Uno de los elementos que ha entrado en discusión es que el museo no disponía de vigilancia presencial durante las horas en las que permanecía cerrado. El PP considera que deben determinarse las posibles responsabilidades por las carencias de seguridad y recuerda que el museo es de gestión municipal.
Villena no era un caso aislado
La advertencia de Europol adquiere todavía mayor relevancia porque el saqueo de Villena no llega en un contexto aislado.
Durante 2026 ya se habían registrado en España otros dos robos de objetos de oro en instituciones museísticas: uno en el Museo de Albacete y otro en el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz.
Precisamente esta sucesión de casos está detrás de la preocupación europea por organizaciones que ya no necesariamente buscan obras de arte para coleccionistas clandestinos, sino piezas cuyo propio material posee un elevado valor económico.
El robo del Tesoro de Villena deja así dos investigaciones paralelas: por una parte, la policial, destinada a localizar a los autores y recuperar las piezas; y, por otra, la revisión de cómo circuló una alerta europea que describía precisamente el tipo de amenaza que terminó materializándose en Villena, pero que llegó al museo cuando el golpe ya se había consumado.
