La Guardia Civil ha esclarecido en apenas 24 horas un crimen ocurrido en Pilar de la Horadada, donde un hombre ha sido detenido acusado de matar presuntamente a un conocido de 53 años y fingir posteriormente que encontró el cuerpo de manera fortuita junto a la AP-7.




El sospechoso simuló inicialmente que la víctima había sufrido un atropello, pero la investigación del Equipo de Homicidios de la Policía Judicial de Alicante destapó rápidamente la presunta puesta en escena.
El cadáver apareció junto a una salida de la AP-7
Los hechos ocurrieron en las inmediaciones de la autovía AP-7, a la altura de Pilar de la Horadada, en la comarca del Baix Segura. El ahora detenido alertó a las autoridades asegurando haber encontrado el cuerpo sin vida de un hombre dentro de una canalización de cemento cercana a una salida de la carretera.
En un primer momento, todo apuntaba a un posible atropello. Sin embargo, las lesiones que presentaba la víctima hicieron sospechar rápidamente a los investigadores.
La autopsia reveló una muerte violenta
La autopsia realizada en el Instituto de Medicina Legal de Alicante confirmó que la víctima murió de forma violenta entre los días 19 y 20 de abril.
Los forenses determinaron que el fallecimiento fue causado por múltiples golpes realizados con un objeto contundente de sección cilíndrica, incompatible con un atropello accidental.
La Guardia Civil localizó el arma homicida
Tras las primeras pesquisas, los agentes centraron la investigación en el entorno del hombre que había dado la voz de alarma. Su vivienda se encontraba a apenas 300 metros del lugar donde apareció el cadáver.
Cuando los agentes acudieron al domicilio, sorprendieron al sospechoso intentando huir en bicicleta cargado con equipaje, objetos personales y su pasaporte.
Durante la inspección de la zona, la Guardia Civil encontró entre la maleza el palo de madera de una azada, de aproximadamente un metro de longitud y cuatro centímetros de diámetro. Las pruebas biológicas realizadas confirmaron indicios compatibles con el crimen.
Además, en el registro también localizaron una navaja de 12 centímetros.
El detenido confesó tras las evidencias
Ante las pruebas recopiladas por los investigadores, el sospechoso terminó confesando los hechos.
Según su versión, ambos mantuvieron una fuerte discusión después de que la víctima acudiera a la vivienda con intención de quedarse a vivir allí. El detenido aseguró que el fallecido le amenazó con la navaja encontrada por los agentes y que él respondió golpeándole con el palo de madera.
La agresión acabó provocando la muerte de la víctima.
Ingreso en prisión por homicidio doloso
El arrestado ha sido puesto a disposición del Juzgado de Instrucción número 3 de Orihuela, que ha decretado su ingreso en prisión provisional.
El hombre está acusado de un delito de homicidio doloso mientras la Guardia Civil continúa completando las diligencias del caso.
